¿Nuestros planes están en sus manos?

2021-01-01

1. Oración del dia


"Amado Señor, hoy quiero entregar en tus manos mis proyectos, sueños para este año que empieza, somételos bajo tu voluntad, quiero buscarte con todo mi corazón, amarte, servirte y obedecer tu Palabra para no desviarme de tus caminos y cumplir tus propósitos. Amén"

2. Lee la palabra de Dios


"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón", Jeremías 29:11-13

3. Reflexiona


Estamos comenzando un año nuevo y esto trae a nuestra vida nuevos propósitos, nuevos comienzos, nuevos planes, todo esto es bueno, ¿pero será que los colocamos en las manos de nuestro Dios? El Señor comienza en esta promesa diciéndonos “Yo sé”, mostrando aquí su omnisciencia, Él lo sabe todo, conoce nuestros planes y nuestro futuro, pero ¿conocemos nosotros los verdaderos propósitos de Dios para nosotros? Tal vez no, porque siempre se nos olvida colocar nuestros planes bajo su voluntad. Sus pensamientos acerca de nosotros son más excelsos, son mejores, son de paz y de bien, contrario a nuestros pensamientos, que cuando no descansan en la confianza en Dios se pueden volver inciertos y desalentadores. Recordemos que Dios ve más allá de lo que nosotros visualizamos. Hay dos problemas que nos impiden entregar totalmente nuestros planes a Dios, la vana confianza en sí mismos y la desesperación cuando las cosas no salen como queremos y tratamos de solucionarlas en nuestra sabiduría y a nuestra manera. Los planes de Dios nos conducen al fin que esperamos porque son buenos. Él siempre tiene la respuesta correcta a nuestras inquietudes y sabe qué es lo mejor para nosotros. Conoce el futuro y sus planes están llenos de esperanza. Tenemos que comprender que Dios quiere que nosotros que somos su pueblo, que somos su iglesia, que somos sus hijos, no debemos vivir como los demás viven, no debemos caminar por donde los demás caminan, sino que nos apartemos de lo malo y andemos en sus sendas. Nos ha dejado límites espirituales establecidos en su Palabra y toda su sabiduría, para que reconozcamos lo que no nos conviene. Sólo así, podremos rendir toda nuestra vida a Él, conocer sus pensamientos y propósitos para nosotros. Pidamos en este nuevo año al Señor que coloque humildad para buscarlo de corazón, vayamos confiados en oración para poner en sus poderosas manos todo lo que anhelamos descansando en su promesa que dice: “, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”.





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